0

Mil soles espléndidos

25 de octubre de 2018



Tengo que decir que desde que empecé a leer a Julia Navarro, todos los libros que tratan temáticas relacionadas con las guerras y los problemas en Oriente me llaman la atención, pero soy muy exquisita a la hora de elegir a los autores que me adentren en la materia. 

Se trata de un mundo tan complejo, que necesito que me lo expliquen bien. Por eso, cuando empecé a leer este libro de Khaled Hosseini, necesité solo unas cuantas líneas para darme cuenta de que me iba a gustar. Es ese tipo de escritura que "se lee sola". Te va guiando de manera magistral por la historia, de tal manera que te hace sentir parte de ella. No puedes dejar de leer porque siempre quieres saber más. 

Y no estamos hablando de un libro cualquiera, casi 400 páginas en las que se resumen varios años, varios gobiernos y varias guerras. Nada fácil de leer ni de engancharte... Hasta que conoces a Mariam y empiezas a notar que necesita tu ayuda, que quiere que estés ahí durante su andadura. El comienzo de la historia, con ella como protagonista, me mantuvo pegada al libro de manera muy especial. 

Los giros dramáticos de los acontecimientos que marcaron su vida te hacen replantearte la suerte que has tenido en la tuya. En mi caso, todo iba bien hasta que llegué a la historia de Laila. Quizá estaba tan enganchada a la de la otra mujer, que la suya no me apetecía en ese momento, quería saber más del porvenir de la mayor, de Mariam. Se me hizo un poco larga la lectura en ese tramo, en el que el autor intenta situarte en la vida de su segunda protagonista. 

Conforme pasan las páginas del libro y cuando empieza la segunda parte de la historia, Mariam casi se convierte en una actriz secundaria y todo el protagonismo recae sobre Laila. Cosa que me dio algo de pena, pues la historia de Mariam me parecía demasiado injusta para terminar así. Aunque no haré más spoilers de los necesarios, si quieres saber a lo que me refiero tendrás que leer el libro. 

Al final, habiéndolo terminado en poco más de una semana (por lo que me tuvo bastante enganchada), me quedó un regusto amargo. Por un lado, de un libro que recordaré porque me gustó y el cual podría recomendar por ser una historia cruda pero bastante real; y por otro lado, una especie de desazón en la que siento incluso rabia porque todo lo que les pasa a las protagonistas es malo. No hay esperanza, solo oscuridad en sus historias, en sus vidas, en su ciudad. Solo ya llegando al final pueden encontrar un atisbo de luz (sobre todo, para Laila). Entiendo, por entrevistas al autor y otras reseñas, que intenta mostrar la realidad de un país como Afganistán y de las personas que viven allí y han de sufrir este tipo de contratiempos. Pero la sensación que se me queda después de trescientas páginas es que no tengo suficiente corazón para aguantar tanta mala suerte. 

El link al libro en Amazon, aquí

Si lo has leído, ¿te ha quedado esa misma sensación amarga que a mí? 


No hay comentarios

Publicar un comentario