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Reseña: Cómo volé sobre el nido del cuco

10 de abril de 2020



"Lo que pretendemos es que estés. Que estés aquí. En este mundo. Con nosotros. Con tus pajaritos en la cabeza y tus manías si quieres. Pero que esos pájaros no te lleven volando. Porque no tienes alas, Syd. No las tienes. Quédate con nosotros. Por favor." 

  • Mi nota: 5/5
  • Género: Autobiografía
  • Editorial: Plaza & Janés
  • Fecha de publicación: octubre 2018 
  • Páginas: 320



LA SINOPSIS


Mi verdadero nombre es Ana. Sydney es solo mi seudónimo. Antes de esto lo tenía todo: una familia maravillosa, una prometedora carrera de abogada, un novio perfecto...
Pero todo se truncó. Un día me encontré subida a un puente con la intención de tirarme. No lo pensé. Desde el otro lado de la barandilla le envié un mensaje a mi padre: «Ya he saltado». Y me dejé caer.
Sobreviví al golpe contra el asfalto. Me ingresaron 37 días en psiquiatría. Pensaréis que viví los peores días de mi vida, pero no fue así. Hubo risas, amistad, enfados, locuras (literalmente), ternura e incluso amor.

Durante esos 37 días escribí un diario, que ahora es este libro.

LA AUTORA

Sydney Bristow es el seudónimo que utiliza Ana, la autora de esta historia, para escribir el libro. Lo sacó de un personaje de la serie Alias, y es el nombre que utilizaba cuando escribía en ForoCoches para desahogarse. En esa plataforma nació esta novela, pues el resto de internautas la animaron a convertirla en el libro que a día de hoy emociona a tantas personas. Es su primer y, de momento, único libro publicado. 


La propia autora gestiona una cuenta de Instagram, @cvsndc, en la que da voz a los personajes y a los lectores de la novela y donde ella misma recibe cada día los mensajes de personas que han pasado o están pasando lo mismo que ella e intenta ayudarles.

MI OPINIÓN

Sé que este es un libro difícil de reseñar y que, incluso, hay quien no se ha atrevido a hacerlo. Pero yo no puedo dejar pasar la oportunidad de recomendar un libro de los que dejan poso, que me duró tres días me tiene pensando en él una semana después de haberlo terminado.

La historia de Syd (o Ana), es la de una mujer joven, contemporánea, activa y actual. Lo que se podría traducir en un: "nos podría pasar a cualquiera". Y quizá por eso me ha abierto tanto los ojos y he tenido tantas ganas de seguir indagando en su historia: para mí, es una chica normal a la que su cabeza le juega malas pasadas. Y eso nos podría pasar a cualquiera.

Esa cercanía me ha hecho conectar muchísimo con el libro; Sydney cuenta una historia que por lo general suele ser tabú, de la que nadie habla. Vivimos en una sociedad en la que buscar "salud mental" (ir al psicólogo, por ejemplo) está mal visto y suele ser causa de estigma. Y quizá es un poco lo que le pasa a la protagonista también: ella llega a la planta de psiquiatría de un hospital sintiéndose el bicho raro: ella no está loca.

Sin embargo, está ahí por haberse tirado por un puente, literalmente (no es spoiler, es parte de la sinopsis) y conforme avanza la lectura descubrimos que detrás de ese intento de suicidio hay mucho más, aunque ella a veces no lo quiere - o no lo puede - ver.

Leyendo la reseña hasta aquí es probable que pienses que es un libro triste, que cuenta penas y reflexiones de una suicida, pero no es el caso. El libro te arranca tantas carcajadas que a veces te tienes que parar a pensar qué estás leyendo y dónde se encuentran los personajes que estás conociendo.

Porque Sydney (Ana), nos cuenta una historia real, la suya, en un lugar poco común que muchos no pisaremos jamás pero en el que pasan cosas inimaginables y en el que ante todo, hay personas. Personas con sus problemas, sus miedos y sus preocupaciones pero personas al fin y al cabo que se ven abocadas a vivir ahí. Y eso duro, por eso es tan admirable que Ana lo cuente así, con naturalidad, con respeto y con un toque de humor que siempre funciona.

En resumen estamos ante un libro/diario, en el que acompañamos a Sydney en sus 37 días en la planta 4 de psiquiatría en Madrid. Conocemos a sus compañeros de planta, a sus enfermeras, a su psiquiatra, y nos metemos en el papel que tiene su familia en este problema, y también directamente en su cabeza, en la de Sydney, y en los aprendizajes que saca de ahí.

Una auténtica delicia de libro que te saca más de una sonrisa, que te invita a darle una vuelta a las ideas preconcebidas que seguro tienes y que te deja pensando en él mucho tiempo después de haberlo terminado.

Yo le he dado cinco estrellas en Goodreads y podría darle más.

¿Te animas ya a leerlo?

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